Somos una familia como pudiera ser cualquier otra, bueno quizás no del todo, somos como decirlo, un tanto particulares, pero a la que un largo camino, un buen cúmulo de experiencias y grandes personas que hemos encontrado en estos años nos han llevado a embarcarnos en este nuevo proyecto.

Todo nace de esa relación con un animal que te marca de por vida, en nuestro caso Astrid, sí, este viaje comienza con ella, de todo lo que hemos vivido, aprendido y experimentado, y queremos compartir de forma personal, con una mirada íntima a estos muchos años, con el único fin de inspirar a otros muchos y en busca de un cambio de tendencia a favor del bienestar, la salud y un plus en la relación con nuestros compañeros de cuadro patas.

Somos totalmente profanos, trabajamos en una oficina como otros muchos, por lo que todo lo que aprendemos del mundo canino y felino es gracias a la convivencia y observación, a grandes profesionales y especialistas en veterinaria, etología, seminario, y por supuesto de nuestro propio camino. No seremos expertos, ni tampoco los mejores, pero ha llegado el momento de dar un paso al frente y hacer algo más.

LA FAMILIA

Astrid

Apareció como por arte de magia en mi vida un 22 de diciembre de 2002, todo hueso, pero un carácter increíblemente especial, una gatita común recogida de un callejón, amor a primera vista y una larga vida conjunta que ha sido el detonante de los grandes cambios en mi vida, y una nueva forma de ver las cosas, motor y corazón de este proyecto.

En casa ha sido todos estos años la emperatriz, de gran carácter, cariñosa, familiar, bastante terca, con algunas manías confesables como sacar los hilos a toallas y mantas, y sin lugar a dudas ese animal con el que jamás se repetirá una conexión igual, difícil de explicar y difícil de entender, pero que siempre tendrá un lugar muy especial.

Nos dejó el 29 de marzo de este año, tras el fallo total de sus riñones, y por lo que estuvimos luchando hasta el último aliento, juntos y sin rendirnos. Es su historia la que queremos compartir, y la que continuaremos el resto de la familia, para ayudar a todos aquellos que en un momento nos sentimos perdidos, que tenemos miedo y que deseamos lo mejor para nuestros compañeros.

Kyo

El rubio de la casa, otro gatito común que decidimos traer a casa, esta vez rescatado de un a tienda de animales de centro comercial donde estaba a punto de desfallecer de inanición y estrés, aterrorizado en un cubil de metacrilato que decidimos sin previo aviso sacar de allí y traer a casa.

Aunque muchas veces le llamamos ‘terrogato’ por qué nose le ocurre idea buena, es un gato tremendamente sensible, muy juguetón y espabilado, adora las alturas, y es de los pocos gatos a los que gusta utilizar rascador. Cariñoso y muy familiar, le gusta en exceso el calor y su sitio favorito para dormir en verano es en la almohada y en invierno se hace vuelta y vuelta sobre el acumulador. Con sus nueve años en todo un gentleman y seduce a todas las veterinarias a su paso.

 

Lula

Es nuestra perrita feliz, cruce de una labradora y un perro salchicha, lo que en Castilla llaman ‘conejeros’, de una camada descartada de un cazador, y tras el riesgo de un segundo abandono y aunque no teníamos idea de tener un perro en un piso, hizo decidirnos por lanzarnos a esta aventura y ampliar la familia.

Ella nos ha cambiado la vida y ha conseguido que la sucesión de personas que hemos conocido gracias a ellas, sean hoy además grandes amigos. Cambio de ritmo, cambio de conceptos, cambios en cómo vemos y entendemos a los animales… hace poco más de cinco años ya que nuestro mundo se puso patas arriba y para mejor.

Medio labrador, medio salchicha, justo en el término de los dos mundos, muy comilona, adicta a jugar, preferiblemente con nosotros, alma de la alegría y si puede que algo reactiva, sí la conocéis la oiréis ladrar más de una vez. Nuestra perrita de espalda larga y patas cortas que practica disc dog, deporte que adora y que hacemos a nuestro ritmo y a nuestra forma. En resumen, es la felicidad personificada y sus ojos derriten a cualquiera que la mire.