Fue en septiembre de 2015 cuando tomamos la decisión de cambiar la alimentación de Lula, un paso que todavía no sabíamos la repercusión que iba a tener ni para ella, ni para nuestros gatos, ni para nosotros mismos. Por aquel entonces no me imaginaba muchas de las cosas que a día de hoy hacemos, el conocimiento que hemos ido adquiriendo y lo que han cambiado nuestras rutinas diarias.

En cambio, aunque fue todo un paso hacia adelante, el periodo de adaptación fue algo más duro, muchas dudas, pero sobre todo ese sentimiento de responsabilidad en cuanto al bienestar y salud era abrumador, ¿estaremos haciendo algo mal? ¿y si tiene alguna carencia? ¿Cuánto tienen que comer al día?… hoy ordenaremos las ideas y os diremos cómo ir empezando paso a paso.

Tomas diarias

Tú conoces a tu perro mejor que nadie, su apetito y todas sus manías, por lo que tendrás que decidirlo en base a sus costumbres, la tolerancia al hambre o si tiene alguna necesidad especial a considerar.

En general muchos seguimos la pauta de dos tomas, una a la mañana y otra de tarde-noche, ya sea porque era pauta que seguían con el pienso y que se mantiene en la alimentación natural o en el caso de perros más glotones. Aunque también puedes optar por una toma o por tres, e incluso alguna más, aprovecha las particularidades de tu perro para hacer una alimentación a medida sólo para él.

Calculando cantidades

Las cantidades diarias siempre dependerán de factores cómo la edad, el índice de actividad, la condición física actual de tu perro y otras condiciones propias.

En perros que llevan disfrutando un tiempo de estas dietas se dice que está entre un 2% y un 5% de su peso vivo, pero para perros que se están iniciando quizás es mejor comenzar por un 3% o 4%. 4% en perros más activos o bajos de peso, 3% para los más tranquilos y rellenitos.

Si consideras que tu perro es muy activo y quieres subirle el porcentaje, o si quieres que adelgace y te parece que le iría mejor con un 2%, te recomiendo que esperes a hacer estos cambios cuando ya hayáis pasado el periodo de transición y planificarlo para que sea de forma saludable o implementar una dieta para perro deportista.

*La única excepción serían las perras gestantes y los cachorros que tienen unos porcentajes y nutrientes particulares por la propia etapa que están viviendo.

Proporciones

Dentro de la alimentación de tu perro deberás aportar cierta cantidad de hueso carnoso, carne, vísceras, vegetales, frutas, pero no hay un criterio único. Hay varias líneas a seguir, yo aquí os dejo algunas de las más frecuentes, pero recuerda cada perro es único y tendrás que ver cómo responde su cuerpo, por ejemplo, muchos vemos la necesidad de reducir un poco la cantidad de hueso en la dieta, otros de subir la grasa, o de cambiar cómo suministramos las vísceras.

Happy Life Pet project

En cuanto a si hay que dar todos los nutrientes necesario en una misma toma, en un mismo día o a lo largo de la semana, hazlo con lo que os sintáis más cómodos y le vaya mejor a tu perro. Por ejemplo, nosotros calculamos para toda la semana y lo dividimos diariamente. Nos es más práctico al elaborar los menús y realizar las compras, pero sobre todo es lo que a Lula parece irle mejor.

Buscando el equilibrio en la dieta

Una de las mayores preocupaciones cuando comenzamos es que podamos generar alguna carencia en el organismo de nuestro perro lo que le acarree un déficit serio o incluso una enfermedad, y aunque efectivamente podemos llegar a esta situación al inicio en la transición no te preocupes en exceso por ello, pero sí de cara a mantener la dieta tener presente:

    • En la variedad está la clave. Es importante suministrar al menos tres tipos diferentes de carnes, y variedad de cortes, pescados azules, vegetales y frutas. También podéis aportar huevos, lácteos, cereales y algunos suplementos que puedan ser beneficiosos para vuestro perro.
    • Fuera el miedo a los huesos crudos. El hueso en la dieta es muy importante, y se encarga de proveer de minerales como el calcio y fósforo al cuerpo, no lo elimines nunca de la dieta, si tienes reparos por miedo a atragantamiento, o tu perro tiene una dentadura delicada siempre puedes triturarlos.Sólo en el caso que tu perro padezca alguna enfermedad, como en las de riñón, es aconsejable usar sustitutivos para aportar el calcio necesario.
    • Suplementos. Olvida marearte con mil suplementos en la dieta, y más al principio, mira o pregunta por aquellos que puedan ser realmente beneficiosos para tu perro y sumen a su salud, si es por alguna carencia concreta o enfermedad.

Crudo o cocinado. Aunque esto parece una obviedad cuando hablamos de BARF o alimentación natural, es necesario recordar que, aunque puede ser una alternativa cocinas para introducir un alimento a tu perro algunos días, pero de cara a mantenerla en el tiempo cruda es cómo mejor se aprovechan los nutrientes, nuestros perros tienen un sistema digestivo específico para procesar carne y hueso animal.

Además, la cocción de un alimento implica alterar su estructura, reducir su cantidad de agua e incluso destruir determinados micro nutrientes.

‘Los huesos siempre se suministrarán en crudo, jamás cocinados’

Primeros menús

Abordaremos la transición de la comida comercial a dietas naturales en un par de semanas, pero como avance y si ya habéis visto algunos menú y recetas, pensad que al menos los dos primeros meses serán mucho más sencillos de los que esperas.

El objetivo es hacer una transición suave, reactivar el sistema digestivo de tu perro para lo que originalmente ha sido creado, y acabar pudiendo llevar una dieta variada natural y en crudo.

Verás muchas fotos de menús espectaculares, pero todos empezamos prácticamente de la misma forma, con pollo o pavo que se vuelven imprescindibles, un par de vegetales y a ir incorporando alimentos poco a poco.

Sí que deberás tener en cuenta el proporcionar las piezas de un tamaño adecuado para la mandíbula y tamaño de tu perro para evitar sustos innecesario.

Enseñando a comer a nuestros perros

Tu perro hasta hoy ha estado comiendo pienso, o quizás patas, es posible que nunca haya visto una carcasa de pollo, un muslo o un costillar. No es que no sea espabilado si cuando le poner el gran manjar en el cuenco tu perro no sepa cómo hincarle el diente, o intente aspirar sin masticar sin más.

En cualquier caso, tendrás que enseñarle a masticar. Ofrécele la comida desde su cuenco y sujétala con tu mano, sólo sujeta, él mismo te ayudará a seguir y tratará de crujir y ronchas lo que le ofreces, se lo irá colocando por la boca hasta que encuentre la posición más cómoda.

Espero que llegados a este punto te sientas algo más familiarizado con la alimentación natural y con muchas más ganas de empezar, poco a poco iremos abordando aspectos diferentes de esta alimentación y ahondando en algunas de ellas, sin embargo para despedirnos te dejo las tres recomendaciones que creo que te serán de ayuda en este nuevo camino.

  1. La observación, nuestra gran aliada. Observar a diario será una poderosa herramienta que nos permite ir ajustando y personalizando la dieta, aprendiendo sobre la fisiología de nuestros perros y buscando lo mejor para ellos, incluso nos mantendrá con los ojos más abiertos ante la aparición de algunas patologías.
  2. Si puedes lleva un diario sencillo, con información básica y aquellas que pueden ser significativas como los alimentos que has visto no digiere bien, reacciones, o alguna señal en las heces, etc. Todo esto te puede ser de ayuda en el futuro y te hará tener un mayor seguimiento sobre la salud de tu perro.
  3. Haz una analítica antes de empezar. Asegúrate antes de empezar que todos los valores básicos estén bien junto con un hemograma completo, y un SDMA, es mejor cerciorarse del estado de salud del que partís, y será una información valiosa durante toda la vida de tu perro si lo complementas con analíticas anuales para ir revisando su salud, e ir ajustando la dieta.