Estrenamos el mes de noviembre, y parece que dejamos atrás después de mucho tiempo los últimos días de calor, pero que esto no nos ponga nostálgicos, porque el otoño es una temporada para disfrutar, y mucho, con nuestros perros, incluso con nuestros gatos más aventureros.

El otoño puede ser la estación de las hojas caídas, del cambio de horas de luz, pero sobre todo la bajada de temperaturas, sin embargo, todo esto conlleva unos cambios que son más que recomendables para nuestros peludos, convirtiendo esta estación no sólo en un mundo lleno de colores ocres y rojizos, sino también de un sinfín de olores, paraíso de las narices de nuestros peludos y de unas temperaturas óptimas para toda la familia.

… ¿Queréis saber porqué?

Ya seas amante de la naturaleza o un urbanita con firmes raíces de hormigón, hay algo que disfrutar durante estos meses, sí o sí, y opciones para todo tipo de aventureros incluso los más pequeños de la casa.

El encanto del bosque

Una de las experiencias más gratificantes si te gusta salir a disfrutar la naturaleza y perderte es aprovechar estas fechas para acercarte a algún bosque, preferiblemente de hoja caduca, por ejemplo, los hayedos, arces y castañares se convierten en un verdadero espectáculo durante estas fechas y un destino frecuente tanto para los más experimentado como los novatos.

Si te gusta además alguna actividad relacionada puedes disfrutar largo y tendido de la fotografía, del senderismo o de comer en el campo mientras os divertís en un claro después de un paseo. Nosotros algunas de las mejores excursiones las hemos hecho durante el otoño y hemos descubierto valles, bosques y montañas que bien las hemos disfrutado tanto nosotros como Lula.

Para nosotros lo más importante es la experiencia que va a vivir nuestro perro, o gato, de encontrar un sinfín de olores, de los momentos tras las primeras lluvias, de jugar en el entorno, las carreras porque sí, de mojarse, revolcarse, perseguir animales, o algo tan sencillo como el sentir la tierra húmeda mientras caminamos en silencio juntos.

Alternativas para todos

El otoño también nos permite de nuevo que nuestros perros disfruten de otros lugares que con frecuencia durante los meses de calor están vetados como muchas playas y pantanos. Sí, quizás no es la época que soñabas para disfrutarla, pero también tiene su encanto y diversión una playa con una suave lluvia, o un baño improvisado para perseguir patos, incluso puedes aventurarte y porqué no probar algo nuevo como ir en piragua con tu perro.

Todo es buscar qué opciones tenéis y cómo sacar partido de experiencias que compartir, de encontrar lugares nuevos, pero sobre todo de un ambiente más estimulante. A veces, relegamos a nuestros queridos compañeros a una rutina diaria que además de aburrida no nos hace disfrutar de la compañía mutua de hacer algo juntos.

En la ciudad también se puede disfrutar

Es posible que no tengas manera de trasladarte a una zona de bosques o más sencillo aún, que no te guste y prefieras andar por ciudad, luego tomar algo y volver a casa sano y salvo sin bichos, barro y humedad. ¿Pero porqué no darle a tu perro una experiencia gratificante del otoño?

Disfrutar de los olores y muchas sensaciones no está reñido con la ciudad, aunque la soledad y el silencio no siempre sean aplicables. Dependerá en mayor medida de donde vivas, y si tienes grandes parques cerca, sino siempre puedes hacer un pequeño viaje, pero nosotros con el tiempo hemos ido descubriendo pequeños pedacitos de descanso incluso en parques pequeños, vegas de ríos, o zonas más que curiosas donde nuestros perros pueden correr sueltos y olisquear por donde les plazca sin riesgo y con toda la diversión. Mientras tú puedes pasear cerca, disfrutando de los colores y la luz dorada del otoño.

Incluso si el tiempo os lo permite podéis hacer un picnic o almuerzo rápido en una zona tranquila mientras tu peludo juega y se divierte.

Sea donde vayas luego puedes continuar los planes y dar un paseo por ciudad, que ahora el asfalto no arde y tu perro también lo agradecerá. Prueba a pasear sin rumbo fijo descubriendo nuevos lugares, tomando algo en una terraza con calefactores y haz del día una pequeña aventura.

Además, hoy para finalizar os dejamos además de nuestra invitación a que salgáis a disfrutar el otoño en todo su esplendor de algunos consejos que nos sean útiles a todos que en algunos ya elijamos evadirnos del mundo o pasear por el corazón de la ciudad.

En cuanto a comida si nos vamos algo más lejos, o mucho tiempo, también es buena idea llevar algún tentempié perruno, para una ruta, un picnic en el campo o una larga aventura urbanista. Sí, barferos del mundo, también nosotros podemos optar a alternativas para nuestros perros como un poco de caldo de pollo, carne deshidratada o churches caseras hechas por nosotros, incluso algo de fruta que además podemos compartir.

Seguramente lo que menos nos esperamos al ir al bosque, es encontrarnos con colas y aglomeraciones con personas, ciclistas, niños, perros y otra fauna como los recolectores despiadados de setas (o castañas). Convirtiendo lo que iba a ser una jornada serena y llena de experiencias en una situación muy estrenaste para tu perro y para ti (ni qué decir si vas con gato).

No hace falta encontrar el lugar más remoto del mundo, ni gastarse mucho dinero, si podéis y os gusta por supuesto, pero muchas veces también hay grandes alternativas cerca. Una buena idea para descubrir zonas nuevas es informarse en grupos y webs de senderismo o fotografía para encontrar diferentes opciones, que además, se ajusten al nivel de tu perro y al tuyo.

Una temperatura más fresca no es motivo para no llevar agua para nuestros perros, sea la época que sea, vayamos al bosque o por ciudad. Nuestro perros deben hidratarse y no cuesta nada calcular en base a nuestra excursión cuanta podremos necesitar, o si por la ruta encontraremos fuentes o donde conseguir un poco de agua. A veces incluso el clima nos puede sorprender y tener un día otoñal algo más cálido de lo habitual.

En algunos países parece que tenemos alergia al viento, el agua o el frío, pero dar un paseo bajo una lluvia puede ser muy agradable o en días más fríos sentir una tranquilidad inusual. Habrá menos gente, verás una imagen menos habitual y puede ser una experiencia muy relajante. Sólo necesitas ropa adecuada al clima para disfrutar plenamente de esos días. Incluso para tu compañero  puede ser algo muy recomendable el contar con alguna prenda técnica.

El otoño tampoco está exento de algunos peligros de los que no hay que alarmarse, pero hay que estar al tanto para evitar sustos mayores e informarnos al salir a determinadas áreas. Algunos de ellos son tan comunes como que es la estación de setas, o de encuentros poco deseados con serpientes ocultas bajo las hojas. De igual forma en las ciudades encontramos vertidos de productos químicos y tóxicos por una mayor actividad de roedores, o productos anticongelantes que pueden verterse de los vehículos.

Como último punto algo tremendamente importante es que no os olvidéis de disfrutar, relajaros, y deja que tu perro disfrute del hecho de ser perro, olfatee, corra, se pare, retoce, se meta en el río o en lo más repugnante que encuentre. Seguro te lo agradecerá sobre todo si vives en ciudad y en la cíclica rutina de la semana laboral.

Por supuesto si vais con correa porque sea necesario opta por una de al menos 2-3 metros como poco, que no sea extensible, pero que puedas recortar según la zona o necesidad, pero siempre dando espacio a tu perro cuando se pueda. El junto dejémoslo sólo para trabajos de obediencia y zonas muy concurridas. Ese día, de lo que se trata y lo que se corresponde, es que tengáis una agradable experiencia juntos y os aseguramos que será una sensación adictiva.