¿Habéis escuchado eso de ‘los gatos son carnívoros estrictos’? Pues sí nuestros queridos felinos son auténticos carnívoros y pueden disfrutar de la alimentación tanto o más que un cánido.

Curiosamente a esta afirmación se da una paradoja que llama la atención y es que incluso entre aquellos que alimentamos a nuestros perros en base a dietas en crudo, se da la situación de mantener dietas en base a pienso o comida húmeda para nuestros gatos.

Todo tiene un sentido, y a pesar de lo que la naturaleza y la fisiología pueda decirnos nos encontramos ante una situación más que común. El día que decidimos pasar a una dieta BARF a nuestro perro, en la mayoría de casos hará una feria, dejará su cuenco vacío y lo seguirá relamiendo 10 minutos más tarde por si fuera a salir más pollo de la nada.

Pero todo es diferente el día que le ponemos un cuenco con pollo a nuestro gato… se acerca, lo huele, incluso puede que lo lama, pero se da media vuelta y te deja la comida muerta de risa. Y entonces te preguntas, ¿pero no eras carnívoro?

Si además lo intentas dos o tres veces más, incluso añadiendo y cocinando la carne, y obtienes la misma respuesta lo que solemos hacer los humanos es resignarnos. De ahí sin ir más lejos que Lula lleve siendo barfera desde hace dos años y Kyo sólo uno.

Así que a pesar de que la respuesta es rotunda, y tu adorado gato o gatos, que los gateros tenemos tendencia a crear colonia, claro que pueden comer comida natural e incluso me lanzo a decir públicamente que deben y es lo más saludable para ellos. Así que hoy mi idea es orientarte y darte ánimos para que emprender este viaje, porque más adelante y con tu propia experiencia descubrirás eso de que son ‘carnívoros’.

Ya hace un par de semanas, hablábamos de si nuestro perro era indicado para comenzar esta dieta y algunas recomendaciones según algunos de los tipos más frecuentes, hoy los gatos nos lo van a facilitar bastante, sus ideas obstinadas y su fuerte carácter nos dejan líneas de acción muy claras.

Lo primero de todo, conocemos a nuestros gatos pero a veces nosotros somos más tercos que ellos, por lo que hagamos la transición bien desde el principio. La dieta de transición marcará el éxito o el fracaso para llevar a cabo el cambio. Una transición brusca o con los alimentos menos adecuados darán al traste con nuestros esfuerzos.

Una vez dicho esto, vamos a descubrir hoy a tu gato y cómo podemos ayudaros a que despierte el carnívoro que lleva dentro.

Quizás tu gato sea…

 

…un barfero autodidacta.

Sus salidas por el vecindario, y sus continuas escapadas suelen terminar con algunas capturas muy sabrosas, a pesar de que también se come su pienso en casa.

Sí, reconozcámoslo, nos da grima encontrarnos restos de palomas y pequeños roedores por el jardín, pero tú gato no tiene dudas en cuanto a su propia naturaleza.

Recomendación: A pesar de casi tener todo el terreno ganado con ellos, no te confíes, y pienses que es retirar el pienso y servir un ala de pollo.

Ellos en libertad están disfrutando de toda la experiencia completa: acecho, caza-captura y almuerzo. Así que si quitas el acecho y la caza es posible que esa alita no tenga tanto interés como esperábamos. Prueba si lo acepta, pero si ves rechazo no desesperes y comienza por los cimientos, tendrás que planificar una buena transición.

Lo más ventajoso con estos gatos, que una vez pasada la transición ya sabrán masticar, y manejar las piezas con sus garras, así que te quitará bastante presión cuando le veas comer huesos.

Puedo alimentar a mi gato con una dieta natural

…un amante de su comida.

Como muchos miles de gatos tu gato parece enamorado de su lata favorita o su saco de pienso, incluso jurarías que le maúlla. Todo intento de cambiar de variedad, o de marca es un sufrimiento y sabes que él lleva las de ganar. Obstinación felina y haber comido largas temporadas la misma comida te pueden complicar el camino.

Recomendación: Tu gato puede disfrutar tanto o más que otros, pero tendrás que ayudarle tú a superar esa fase de ruptura con el pienso. No es complicado, sólo requiere algo de paciencia, e ir introduciendo los cambios en la dieta lentamente y ganando cada paso, no dudes si tienes que volver dos pasos para atrás no tiene nada de malo.

Si puedes, y lo tienes accesible, prueba las primeras semanas por pechugas de pollo ecológico criado con cereales, aunque luego vayas a un pollo con mejor precio, pero tendrá más sabor que un pollo normal de cría intensiva y seguro te irás ganando a su paladar.

…un ladrón de comida.

Te sorprende cada día la de cosas que es capaz de quitarte del plato, desde el clásico trozo de pizza caliente hasta la verdura más insospechada. Es posible que te sorprenda que no quiera el pollo que has puesto en su bol, pero la diferencia es que esta está ahí, la de tu plato la caza.

Recomendación: De verdad no hay ninguna mejor que hacer una buena transición para gatos, o como yo le voy a empezar a llamar hacer una dieta de desintoxicación, y eso vuelvo a insistir es la clave del éxito. Para tu gato igual que pare el resto comer no sólo es sólo una necesidad básica, también es una rutina específica a la que se han asociado sabores, sonidos, olores…  un sinfín de condicionantes que nosotros no solemos percibir.

Si ha probado cosas del plato significa que perfectamente puede disfrutar de una dieta cruda, le gusta comer, pero deberás comenzar como con cualquier otro gato, despacio, con texturas suaves y cambios ligeros. Eso sí, intenta también a probar a jugar antes de comer para que tenga ese pico inicial de actividad tratando de aludir a su conducta de caza para que juegue a tu favor, y trata de no cambiar las pautas que ya tenga cogidas (horarios, zona de comer, tipo de comedero, etc).

…un verdadero sibarita.

Tú lo sabes, muchos dicen que el suyo es el gato más especial, pero eres de esos que sabes que cuando su comida se calienta un par de grados más en verano, o si su pienso ha quedado más tiempo, la dejará a medio comer. Sí, ellos, reyes de la obstinación con superpoderes en el paladar para detectar cualquier ligero cambio.

Recomendación: Prueba con pequeños trozos algunas carnes antes de empezar la transición, puedes comprobar si metiéndola en el comedero junto con el pienso o el paté y en base a sus reacciones elige la que veas que tiene mejor aceptación. Si es un sibarita con preferencias por el paté y la comida húmeda ayúdate de las texturas untuosas, e incluso juega con algo un poco calentado o con grasa de ave para que le pique la curiosidad.

Con cada prueba tendrás más información para hacer una transición que encaje mejor con sus gustos y que os facilitará el camino. Eso sí, si ves que parece que le hace caso al pollo o al pavo no busques rizar el rizo, ahora lo importante es que comience una dieta nueva y no ser tan sibaritas como él.

…un problema con el peso.

Como el tuyo muchos gatos sufren hoy en día de un sobrepeso, algo  más que preocupante y que en muchos casos nos justificarán por sobrealimentación o falta de actividad. No son verdades absolutas, también puede deberse a alimentos poco adecuados que hacen que su condición física empeore a este respecto. Lo más negativo que tendrás que afrontar es si se trata si de un gato de apetito continúo puesto que su exigencia será enfermiza.

Recomendación: Tu gato es el mejor candidato para pasar a una alimentación natural, quizás no veas tan preocupante su peso, pero te aseguro que cuando lo veas pasado un tiempo te quedarás sin palabras. Además, si le gusta comer se volverá un barfero increíble.

Importante además en la transición que no intentes hacer también pérdida de peso, dale prioridad a conseguir el cambio en la alimentación. De la misma forma piensa que un cambio puede significar mayores niveles de estrés y sumar situaciones nuevas a la dieta no es lo más aconsejable, así que no reduzcas al mínimo raciones para no generarle una ansiedad continua por la comida o usa alimentos más saciantes.

Además, si tienes un gato con un punto glotón prueba a poner una pizca de mantequilla, manteca, grasa de ave o aceite de pesado templado para ayudarte a que la introducción a esta dieta, ya más tarde nos centraremos en la pérdida de peso, pero lo importante es realizar el cambio.

¿Puedo darle a mi gato una dieta natural?

En último lugar quería hacer una mención especial para todos aquellos gatos que o bien son los abuelos de la casa o padecen alguna enfermedad crónica o irreversible. Ellos muchas veces son grandes olvidados cuando nos planteamos un cambio como este, debido en su gran mayoría a nuestra preocupación de ‘no causar trastornos’ y no perjudicar su salud, a pesar de que realmente son ellos los que más se pueden beneficiar de un cambio tan sustancial.

Por supuesto escucharéis opiniones de todo tipo, pero si hay algo de lo que estamos seguros es de esto, que, a través de nuestra propia experiencia con Astrid, realizar el cambio significó un punto de inflexión en nuestras vidas, y hemos tenido la oportunidad de darle una calidad de vida y energía en sus últimos meses incomparable.

Efectivamente son situaciones diferentes no hablamos de un gato joven y sano. Así que en el caso de los abuelitos gatunos tendremos que ver qué condición corporal tiene, sus manías y rutinas, si le gusta comer, si es mejor elevar los comederos o cómo tiene su dentadura. Nos apoyaremos además en tener fuentes de agua, comida más pastosa y buscando siempre sus preferencias. Pero podremos darles una cantidad de energía increíble y sobre todo su organismo tendrá menos estrés.

En cambio, en el caso de los enfermitos, el planteamiento de su dieta deberá ser ajustado a su condición y patología: no es lo mismo la dieta de un gato con insuficiencia renal, que uno diabético o algún paciente de cáncer, cada uno necesitará que eliminemos algunos nutrientes, o utilicemos suplementos, o sencillamente que sea pautada a cómo evoluciona una enfermedad.

La dieta en ambos casos jugará un papel fundamental no sólo en la calidad de vida sino en el modo que ayudamos a su organismo. Por nuestra parte nuestra mejor recomendación es que sin falta os apoyéis en un veterinario especializado en nutrición, que pueda guiaros en este camino, cuidará de vuestros inicios, pero sobre todo será un gran plus en la salud de vuestro gato. Para nosotros fue una de las mejores decisiones que tomamos sobre la salud de Astrid.