Bien conocidos por todos, las frutas del bosque son algunas de las bayas de las que podemos disfrutar según se termina el verano, comenzando a ver en nuestros mercados las apetitosas moras, frambuesas o arándanos, y de las que nuestros peludos pueden beneficiarse de su excelente aporte en antioxidantes incluyéndolas en la dieta.

Antes de comenzar y dada cierta confusión bastante normal, particularmente por las diferencias de términos que difieren del mundo anglosajón e hispano, nos gustaría categorizar correctamente los frutos de los que hablamos partiendo de lo siguiente:

  1. Que una baya se refiere al tipo más común de fruto carnoso simple, por lo que  perfectamente un melón (por raro que nos suene) una uva, un tomate o un arándano son todas ‘bayas’.
  2. En cambio una fruta del bosque, se refiere a aquellas bayas pequeñas, jugosas y brillantes que en la naturaleza tienen un color contrastado con el fondo para su mejor dispersión, motivo por el que en inglés se les denomina Berry, identificando a este fruto dentro de las bayas. Esto en español genera cierto conflicto confundiendo bayas y frutos del bosque por una misma denominación. Por ejemplo: una fresa es una fruta del bosque, pero no una baya. En cambio, una uva es una baya, pero no una fruta del bosque. Y los arándanos serían ambas cosas

PRIMAVERA

OTOÑO

Desde finales de verano vemos como tímidamente comienzan a llegar a nuestros mercados arándanos, moras y frambuesas, de buen tamaño, con un aroma inconfundible y brillantes colores. Sí, el otoño y la primavera son los momentos ideales de recolección y consumo. Aunque como ya habréis visto a día de hoy se pueden encontrar algunas de ellas durante todo el año, pero no os recomendamos su consumo fuera de temporada.

Recordad siempre que dentro de una rotación de alimentos en la dieta no es necesario dar un tipo de fruta o verdura durante todo el año, y comprando la fruta en su periodo correcto no sólo tendrás un producto mejor sino de zonas geográficas cercanas lo que impacta también en nuestro entorno.

En cuanto a la congelación, ya que es nuestra primera revisión a una fruta, no suele ser aconsejable, en su gran mayoría las frutas requieren de un conservante para su congelación, ya sean azúcares refinados o almíbar, así que siendo la fruta algo tan accesible nosotros la solemos evitar.

No obstante, sino tenéis otra opción y queréis de vez en cuando aportarlas a la dieta, hay algunas que se venden congeladas comercialmente, pero confirmad antes qué tipo de conservantes y sobre todo si lleva azúcar. De igual forma evitar compotas, mermeladas o preparaciones similares.

La fruta siempre fresca y madura para nuestros peludos.

VALORES NUTRICIONALES

Tanto moras, arándanos como frambuesas tienen un gran aporte en antioxidantes, gracias a su contenido en vitamina A (carotenoides), vitamina E (tocoferoles), o vitamina C. Pero además tienen numerosos minerales, pocas calorías y son alimentos con una cantidad mínima de grasa que no llega a superar el 0,8%.

En contraparte para nuestros queridos compañeros hay que tener en cuenta el aporte en azúcares, compuestos normalmente de forma natural por sacarosa, fructosa o glucosa. O como en el caso de las moras también tendremos maltosa y galactosa.

Si buscáis en el gran mundo de internet los beneficios son múltiples y afectan a varios sistemas, siendo su efecto antioxidante lo más valorado, pero no quiero que os perdáis la siguiente tabla para entender el porqué de su importancia al incluirlos en cualquier dieta de forma siempre moderada:

Como verás su contenido mayor es en agua y seguido de los carbohidratos. De estos segundos dependiendo del fruto en cuestión contienen azúcares, entre un 10%-5%, y fibra, entre el 2% y el 6%. Además, poseen un gran número de minerales y sobre todo de vitaminas A, C, E y K.

Aquí nos gustaría resaltar que, aunque se habla extensamente de la importancia de la Vitamina E (particularmente del alfa tocoferol) hay que hacer un alto en cuanto a la Vitamina A. Por una parte, con un aporte de alfa y beta carotenos, pero también tenemos un aporte de luteína y zeaxantina.

Al contrario que los dos primeros la luteína y zeaxantina no se convierten en retinol (Vitamina A) como los primeros, sino que su rol es el de evitar la formación de radicales libres y moléculas oxidativas que causan daños en las membranas celulares.

Estos compuestos actúan además protegiendo la mácula y el cristalino de la luz, así como comienza a demostrarse también que de reacciones fotoquímicas. Por lo que son tremendamente valiosos para la salud visual, y un buen aporte de forma natural para nuestros peludos más mayores.

PREPARACION

Antes hemos comentado que la mejor forma de dar la fruta a nuestros cuatro-patas es fresca y bien madura, que nada de pasada. Y dado su tamaño podemos incorporar algunos frutos en su comida. Os recomendamos además que vayan acompañados de alguna grasa, ya sea propia de la carne, o añadida, para una correcta absorción de la vitamina A y E.

Pero en el caso de que a tu perro no le haga mucha gracia puedes optar por triturarla con yogur o queso fresco para aportarla a la dieta.

¡CUIDADO! NO TODOS LOS FRUTOS DEL BOSQUE SON RECOMENDABLES

Si bien nosotros podemos disfrutar de una gran variedad de estos frutos no os confiéis porque hay otros que no son nada saludables para nuestros perros. Por ejemplo las grosellas, ya sean rojas o negras, porque pueden producir una insuficiencia renal severa en perros así como ocurre con las uvas o pasas.

Todavía se sigue debatiendo si es un problema más reciente relacionado con su cultivo más que con la fruta en sí, pero dado el riesgo y teniendo muchas más opciones lo más recomendable es prescindir de ellas.

De la misma forma otras variedades de frutas del bosque que se os ocurran siempre lo más recomendable es contrastar y buscar información seria al respecto, preguntar a otros barferos experimentados, y si nos caben dudas podemos investigar con más detenimiento mirando el valor nutricional detallado en busca de componentes naturales que puedan ser dañinos, como pudiera ser el caso de la teobromina.

NUESTRAS RECOMENDACIONES PERSONALES

1 Hay muchas recetas y videos de premios caseros en base a arándanos, mezclados con aceite de coco, yogur, trituradas y en formato galleta, congelados o temperatura ambiente.

Puedes elegir cualquiera de ellas, o echar mano de tu imaginación. Desde usar moras u frambuesas también en la receta, como mezclar o prepararlas de infinidad de formas. Pero recuerda si quieres que haya una buena absorción de sus vitaminas busca combinar con alguna grasa animal, o sino vegetal apropiada.  ¿Qué tal un poco de gelatina casera con arándanos?

2 Siguiendo en la línea de premios saludables, podemos usarlos ocasionalmente como premios naturales tanto fuera como dentro de casa, debido a su tamaño y practicidad. Nosotros los hemos usado normalmente en casa para premiar algún comportamiento de Lula en casa como algo especial.

3 Y en último lugar, y como no todos los perros son amigos de estos frutos, o tal vez nos de reparo por su pequeño tamaño con perros glotones con miedo a atragantamientos, sea el caso en el que te encuentres te recomendamos que los tritures con yogur natural sin azúcar (y sin lactosa mejor aún) o quizás nuestro favorito, con queso fresco sin sal de cabra, requesón o tipo cottage. Puedes darlo en papilla o hacer cubitos y darlo congelado en verano, o quizás rellenar un Kong para distraer algún día a tu perro.