Si la pasada semana comentábamos sobre las virtudes y accesibilidad de la carne de pollo, para esta segunda semana queríamos dar una alternativa en una línea similar como es el pavo, sobre todo para aquellos peludos que sufren alguna alergia.

En esta proteína encontramos las mismas grandes ventajas, dando aporte excelente de nutrientes junto con una alta digestibilidad y muy poca grasa, lo que hace que sea más que recomendable para comenzar una transición a BARF o realizar dietas ligeras en periodos de alteraciones gastrointestinales.

Temporada consumo carne pollo/pavo

Disponibilidad durante todo el año

Si bien el pavo como producto fresco sin procesar es vendido al consumo durante todo año sobre todo en filetes de pechuga realmente la disponibilidad en nuestros mercados no es tan alta como pudiéramos pensar y estaremos limitados a encontrar variedad de cortes a la zona geográfica, o incluso en ciudades en zonas periféricas tener cierta dificultad para comprar piezas para nuestras mascotas.

Esta disponibilidad se ve afectada sobre todo al tiempo de cría del pavo, que cuadriplica en muchos casos la de un pollo convencional (en torno a los 120 días) así que os dará una idea seguramente de porqué quizás en vuestra zona no veis mucho pavo, así como cuantos productos dicen que son de pavo y llevan más bien poco.

Valores nutricionales

Entre sus múltiples ventajas podemos ver que esta carne cuenta con un buen aporte en proteína, pero baja en grasa. Pero sobre todo podemos resaltar su alto contenido en Niacina y Vitamina B6, su ratio Omega 3-Omega 6 especialmente en las aves de carne clara, o su alto contenido en Selenio, Fósforo y Potasio.

Review semanal: Pavo

*Estos valores siempre variarán además en cuanto al corte del ave, en valores fundamentales como la proteína, el contenido en agua, la grasa o tan sencillo como el calcio, fósforo y potasio. De la misma forma el pavo de carne blanca tiene mayores valores de proteína, ratio Omega3-Omega6, Niacina, Vitaminas B6 y Selenio superiores al pavo de carne oscura.

El Pavo además es debido a su mayor tamaño quizás más adecuado para perros más grandes que el pollo se les quedo en poco con el riesgo que conlleva, pudiendo dar cuellos, contra muslos o carcasas. Por ejemplo, podríamos dar un cuello de pavo, si ha sido criado con buen tamaño a un perro mediano normal mientras que para un gato o perro pequeño son más recomendables los de pollo.

Las pechugas en cambio son aptas para todos sean troceadas, picadas, en filetes… para transiciones, dieta blanda o sencillamente para dar una rotación de proteínas tanto a gatos como a perros pequeños.

Por último, no olvides si vas a dar hueso carnoso de este animal que los muslos son mucho más duros que los del pavo, incluyendo tejidos como los tendones por lo que no os confiéis, es un animal que mínimo puede pesar más de tres veces lo que un pollo grande y eso se nota en los huesos de carga del animal.

Recomendado para:

Si quieres empezar una dieta siempre podrás contar con la pechuga de pavo, aquí decir siempre fresca nada de productos procesados con el mismo nombre. Esta parte será una gran aliada gracias a un contenido graso tan bajo que será muy suave con el estómago de tu peludo, y ya más adelante si no tienes un animal pequeño te podrás introducir enteros cuellos o más adelante contra muslos.

También los perros de raza grande y gigante podrán disfrutar y mucho de esta proteína y disfrutar de huesos carnosos de mayor envergadura sin que corra riesgos su dentadura.

Por último, siempre y cuando tu perro no sea alérgico a la proteína de ave, pero sí del pollo, podrás contar con ella en la rotación de proteínas sin perder tu economía en el camino.

Review semanal: Pavo

Nuestras recomendaciones personales

  1. ¿Tu perro es muy pequeño? o ¿eres más bien gatero? No tienes porqué renunciar y pide en la pollería si tienes un poco e confianza que te preparen y te trituren unas carcasas o cuellos y darlo junto con su aporte correcto de carne para no pasarte con el hueso. O incluirlo en preparados caseros junto con vísceras, verduras y frutas y congelar en porciones.
  2. No dudes en utilizar pavo para preparar dietas blanda para convalecencias y problemas gastrointestinales, tanto cocido como en papilla es muy buena opción para alternar con pollo, estar enfermo tampoco significa comer siempre lo mismo.
  3. Y por último, adecua siempre el tipo de hueso carnoso a tu animal, los muslos de pavo aunque parezcan muy adecuados para grandes mandíbulas recuerda que es un hueso de carga, es preferible que uses el contra muslo y mantengas una dentadura libre de posibles roturas, aunque si retiras la carne tendrás un estupendo hueso para hacer caldos!